“Hoy, como ayer, la única vía justa que hay que seguir es la de ser hijos de nuestro propio tiempo”. H. Meyer, Bauhaus 1927.cuen A partir de una visión holística, mediante una concepción integral e integradora, impulsando la participación y actuando de la mano de entes territoriales, sector privado y comunidades; profesionales de la arquitectura y el urbanismo enfrentados a realidades diversas, han sabido transformar de manera positiva las condiciones de vida de personas sin hogar y de grupos poblacionales urbanos marginales o susceptibles de desplazamiento, desalojo o expulsión. Desde diferentes perspectivas, sin perder de vista las particularidades sociales culturales y económicas, y con la vivienda como eje fundamental de las acciones, estas prácticas dan cuenta de las posibilidades que ofrece la disciplina de la arquitectura de vincularse al desarrollo social, de lograr tratamientos físicos y espaciales innovadores, de hacer un uso eficiente de los recursos y, en suma, de responder de manera efectiva a demandas de habitabilidad en el nivel local. El valor y la sustentabilidad de cada una de estas intervenciones se hace evidente hoy día por la generación de impactos ambientales, sociales y económicos favorables y por la reactivación de amplios sectores urbanos, pero sobre todo, por haber logrado el mejoramiento integral de la calidad de vida de la población y la dignificación de los espacios habitados. Estas experiencias hacen parte de una exposición itinerante que inicia su recorrido en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires en octubre de 2009 y avanzará hacia otras ciudades de América Latina y Caribe. La FHC, BSHF y UN-HABITAT invitan a todos los profesionales de la arquitectura a dirigir su capacidad creativa y apostarle a la provisión y mejoramiento integral de las condiciones habitacionales en áreas urbanas y rurales.
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